
Capítulo 22. Resistimos como Humanos, bajo Dioses y Demonios.
Los demonios comenzaron a atacar a Lina y sus compañeros, pero ésta rechazó al primero con un Dill Brand y un Dam Brass. Entonces se dio cuenta de que los demonios se asustaban del Ki del edificio donde se guardaban los objetos de los antepasados de Orun, por lo que les dijo que se refugiaran dentro. Pero justo antes de entrar ella, fue atacada por la espalda por la energía de un mazoku que le había atacado a distancia. Ameria se dispuso a usar el Resurrection sobre ella, ya que estaba gravemente herida, pero Orun dijo que ella podría curarle, y usando un objeto del edificio, la curó completamente en cuestión de segundos.
Pero entonces Orun cayó agotada, y Fanan explicó que el uso de esos instrumentos drena rápidamente la vida del que lo usa, aunque Orun dijo que haría lo que fuera, y más aún ahora que había llegado la persona que debía ir a la Torre del Viento. Orun cogió un arma más poderosa del edificio, y despidiéndose de su hermana, se arrojó al ejército de mazokus, derrotando a un gran número con sólo un golpe. Mientras, en otro lugar, Lyos se despertó sintiendo que alguien le llamaba, y Nanashi supo que alguien estaba usando las fuerzas divinas. Volviendo al templo, seguían siendo atacados a distancia, y el edificio se estaba derrumbando.
Ameria se preguntó si es que Fanan había fracasado, pero Gourry le explicó que no es así, sino que es que eran demasiados mazokus. Orun decidió llevarlos a todos a la Torre del Viento, ya que ya sabían todo lo que tenían que saber, y era hora de que vieran al dios. Lina se preocupó por Fanan, pero Orun explicó que los instrumentos de ese edificio drenaban la vida de los usuarios, y que por lo tanto Fanan había decidido brillar por última vez, antes de que su vida se apagase. Fanan había elegido el camino de la destrucción, mientras que Orun quería creer en las capacidades humanas.
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Capítulo 23. ¡Al Fin! El Camino a través del Cielo está Abierto.
Un hombre corría a toda prisa para encontrar a Orun. Mientras, en el templo, Orun les explicaba a Lina, Gourry, Shizuri y Ameria, que la Torre del Viento es el lugar donde se podrá encontrar al dios que existe como un símbolo. Entonces activó una especie de círculo mágico, y Lina comprendió que el edificio en sí es otro instrumento del poder de Dios, sirviendo a modo de transporte. Orun continua diciendo que las fuerzas mágicas de los Mazoku también podrían haber ocasionado el fin del mundo si las hubieran usado mal, pero que si podían haber aprendido a usarlas, probablemente podrían controlar también el poder de Dios. Pero justo cuando va a empezar el viaje, son interrumpidos por el hombre que venía corriendo.
El hombre explicó que la aldea estaba siendo atacada por Mazokus, y Lina sospecha que el ataque en el edificio era sólo para evitar que defendieran la aldea. Mientras Huraker apareció en la cima de los túneles de viento de la Aldea de los Herreros, comentando simplemente que se había levantado un fuerte viento en contra. Mientras Orun decidió no volver a la aldea, ya que su prioridad era enviar a sus amigos a la Torre del Viento, para poder vencer a los mazoku. Entonces dijo que siendo los descendientes de la cultura que manipuló el poder de Dios y acabó autodestruyéndose, era su destino servir de escudo si no iban a poder salvar al mundo.
Entonces Gourry les dijo que como él no iba a poder hacer mucho en la Torre del Viento, se quedaría a defender la aldea. Shizuri, pese a que su deber era perseguir el poder de Dios, dijo también que se quedaría, seguida por Ameria, deseosa de luchar por la justicia, por lo que Orun rompió a llorar y a agradecérselo. Gourry le pidió disculpas a Lina por dejarle ir sola, y le pidió que regresase a la aldea lo antes posible... y a salvo. Orun volvio a activar el edificio y Lina salió volando a una velocidad increible. Lina, en la esfera de viento, sentía como no notaba la velocidad, pero podía sntir los árboles, las montañas, los seres vivos... como si se hubiera fusionado con el mundo.
Entonces, lejos de allí, Nanashi la vio, y supo que se dirigía a la Torre del Viento. Lyos despierta, y sus heridas estaban totalmente curadas, a lo que Nanashi respondió que era porque su cuerpo ya había admitido que era el Caballero del Aqualord. Pero entonces Lyos sintió una gran aura maligna, y Riksfalto, General de Deep Sea Dolphin, aparece ante ellos. Lina seguía viajando y maravillándose de cosas como que no sentía siquiera que el tiempo fluyera, como sentía el mar, la respiración del viento, las olas en el agua... pero pronto encuentra el origen de todo aquello, la Torre del Viento.
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Capítulo 24. ¿Estás ahí, Rey Dragón?
Lina se acercaba a toda velocidad hacia la Torre del Viento, aunque de cerca es tan caótica que era imposible apreciar la forma de torre que se veía desde la lejanía. Entonces Lina vio una silueta oscura de un dragón, pero en ese momento el envoltorio que la llevó hasta allí desapareció, dejándola flotando en el aire. En ese momento, en el templo, Gourry pareció sentir algo, y se preocupó por Lina, aunque entonces los mazokus entraron al edificio, y Gourry cogió una espada que estaba junto a los demás instrumentos del Poder de Dios, y que al parecer le permitía vencer a los mazokus.
Lina se recuperaba de la inpresión cuando vio un ser que se asombraba de ver a un humano, ya que hacía siglos que ninguno llegaba a la Torre. Lina se encontraba ante un ser que inmenso que tenía de sombrero el tejado de una cabaña y mordía en lo que parecía su boca, una palmera entera. Lina lo reconoció como el Rey Dragón del Viento, aunque no era como esperaba, a lo que Varluwin explicó que su imagen y su voz no eran más que una falsa apariencia en la mente de Lina, por lo que ella comprendió que los dioses también eran seres más espirituales que físicos. El Dios le preguntó que deseaba de él, y Lina le respondió que quería su poder para luchar contra los Mazokus.
Mientras, en la aldea, una chica estaba siendo atacada por unos Mazoku, pero Gourry y Ameria, con la ayuda de Shizuri, se encargaron de ellos. De nuevo en la Torre del Viento, Lina le explicó a Varluwin que necesitaba su poder para sobrevivir, pero éste le respondió que no es algo que le importe, que la muerte era algo normal en el ciclo de los seres vivos, y que no había diferencia entre morir o ser asesinado. Lina le respondió que si había diferencia, ya que el destino debía ser decidido por cada persona, pero Varluwin seguía sin comprenderlo. Lina comenzó a entender la forma de pensar del dios, y como todo y todos eran parte de la gran corriente del destino, pero no podía aceptarlo.
Lina le explica que ella que había probado la fuerza de los dioses, los espíritus y los mazokus podía decir perfectamente que por ser los humanos seres tan insignificabtes, debían disfrutar más de la vida, y que nadie podía decir "con esto basta" y dejarse morir, ella no podía renunciar a seguir viviendo. Varluwin seguía sin poder entenderlo, pero al menos ha quedado intrigado por las palabras de Lina.
Mientras, Nanashi se encontraba frente a frente con Riksfalto, y el mazoku le dijo a Lyos que estaba deseando enfrentarse a él de nuevo. Lyos le dijo que no sería como la última vez, y Riksfalto invoca su espada, pero Nanashi le detuvo y decidió que sería él quien luchase, ya que Lyos aún no estaba preparado. Mientras, en la Torre del Viento, Varluwin accedió a prestarle su poder a Lina, pero le dijo que existían una serie de técnicas que debía conocer para poder usarlo, así que le pondría a prueba.
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Capítulo 25. Amigos y Enemigos, relacionados con los Reyes Dragón.
Riksfalto admitió a Nanashi como su contrincante, y éste le dijo a Lyos que esta lucha sería la última clase que le daría sobre cómo usar la fuerza que tiene en su interior. Mientras, en la Torre del Viento, Lina le preguntó a Varluwin qué quería decir con técnicas para usar su poder. Nanashi le preguntó entonces qué sentía cuando usaba el poder de los Mazoku, a lo que Lina le respondió que es diferente en cada caso, pero Varluwin le dijo que así no podría usar su poder.
La pelea entre Nanashi y Riksfalto ya había comenzado, y era una gran batalla en la que ambos se esforzaban al máximo. Lyos estaba asombrado por la habilidad de Nanashi, e incluso Riksfalto se asombró de tan buen contrincante. Entonces Nanashi le dio un golpe a Riksfalto que le aparta de él, y se puso en una pose algo extraña. Entonces invocó una esfera de energía y viento con gran poder destructivo, poder que Lyos reconoció como el mismo que utilizaba Fanan. Nanashi le explicó entonces que antes era un sirviente de dios, y que para usar el poder de Dios debería superar su propia existencia.
Le explicó que el dios era este mundo en sí mismo, y su poder es fluía en la base de todas las existencias. Mientras Varluwin le explicaba a Lina que no podía dejarse llevar por sus sentimientos den ese momento para usar el poder, sino que tenía que sentir la corriente, era más importante lo que siente y no lo que piense. Lina no lo tenía muy claro, y Varluwin le pregunta: "Cuando queréis saber lo grande que es el mundo, ¿qué es lo que hacéis los humanos? Si sólo observáis lo que está ante vuestros ojos, nunca sabréis cómo de grande es el mundo".
Nanashi le explicó a Lyos que todos los seres estaban dentro de esa corriente, y que si se dejaba llevar sólo por lo que veía, no podría ver la corriente. Varluwin continuó diciendo que si no podía salirse de los límites de la propia existencia, no podría conocer el mundo y la forma de su base. Entonces Riksfalto reapareció, y la pelea ntra Nanashi continuó. Mientras Nanashi recordó cómo había estado esperando ese momento, desde el día que mataron a su amigo, un amigo que murió a manos de los mazokus por protegerle... el Caballero del Aqualord. Entonces Nanashi y Riksfalto cruzaron espadas por última vez, y pese a que el hombre bestia había conseguido romper la armadura de la mazoku, Nanashi había sido herido mortalmtente.
Moribundo, Nanashi le devolvió la Banisher a Lyos, y le dijo que aceptase su propia existencia. Como últimas palabras, le dijo a Lyos que los días que habían pasado juntos no habían sido nada malos. Riksfalto admitió que era un enemigo fuerte y dijo que recordaría su poder, pero Lyos dijo que le vengaría. Volviendo a la Torre del Viento, Varlwin le dice a Lina que donde estaban es donde su poder se manifestaba, por lo que allí le resultará a Lina más fácil emplear la fuerza, por lo que el test consistía... en detener los vientos de la Torre del Viento. Como último consejo, Varluwin le dijo a Lina que el poder de los Mazoku y el de los Dioses no se diferenciaba en la forma del uso, solo en tener conciencia sobre el flujo de la fuerza.
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Capítulo 26. El Dios me pone a Prueba.
Varluwin le explicó a Lina que a los humanos les era necesario un poco de técnica para manejar su poder, y que si lograba detener los vientos de la Torre del Viento, significaría que estaba capacitada para obtenerlo. Lina lo intentó una vez, de la misma forma que usaba la magia espiritual, pero sólo consiguió que los vientos se agitaran aún más, consiguiendo sólo ser arrastrada por la corriente, mientras el Rey Dragón veía sus progresos.
Mientras, la batalla de Lyos y Riksfalto comienza, deseando Lyos vengar la muerte de Nanashi a manos de la mazoku, aunque Riksfalto está muy contenta pues estaba deseando esa pelea. Mientras Huraker obserbaba desde la lejanía, diciendo que ahora que todas las piezas estaban moviendose como planeaba, era la hora de ir a por el jaque mate. Mientras, en la Aldea de los Herreros, Gourry, Ameria, y Riksfalto seguían luchando contra los mazokus mientras Orun ponía a salvo a los aldeanos en un refugio, pero entonces llegaron tantos mazokus o más de los que ya habían derrotado.
Lina seguía intentando y fracasando, hasta que de repente se cayó al mar. Bajo el agua se puso a pensar en que no era capaz de luchar contra el poder del viento, pero mientras era arrastrada por la corriente lo entendió. Entonces Varluwin pensó que la chica no era tan interesante como él pensaba, pero Lina surgió del agua, y extendiendo los brazos, detuvo el viento. Varluwin le felicitó, y Lina le explicó que se dio cuenta al caer al mar. Aunque tratarse de desviar elflujo, al ser una fuerza mayor sólo conseguía ser manipulada por la fuerza, pero si la usaba siguiendo la corriente del flujo sería mucho más fácil. No se basaba en controlar el poder, sino obedecerlo sin resistirse.
Entonces Varluwin le puso su marca en la mano, y le explicó que mientras la tuviera podría canalizar su poder. Pero antes de irse le advirtió que las fuerzas de los dioses son demasiado fuertes, si se equivocase un poco en su uso, se autodestruiría. Lina le pregunta por qué al final confió en ella, y Varluwin le dijo que a veces quería creer en el ser humano. Entonces Lina se marchó de nuevo hacia la Aldea de los Herreros, para ayudar a sus amigos.
~ Volver a Slayers: Suiryuou no Kishi ~