El Poder de los Dioses

Aquí encontraréis información sobre las distinas formas conocidas de invocar el poder de los 4 Reyes Dragón en el mundo de Slayers, tal y como se explica en este manga. Para una información detallada de la versión anime, muy diferente a ésta, consultad la sección Magia de mi web, Eterno Poder.


  • Ceiphied, fuente de Todo Poder.
    Como Lina descubrió en la batalla contra Huraker, la fuente de todo poder divino es Ceiphied, el Dios Dragón Rojo, que murió hace más de 5.000 años contra Shabranigudú. Antes de morir fue dividido en 4 Reyes Dragón, representando cada uno el viento, el agua, la tierra y el fuego. la fuente de los poderes de los 4 es el poder de Ceiphied, que reside en la gran corriente de poder que circula sin cesar en el mundo. De modo que si se utilizase el poder de un Rey Dragón contra el de otro Rey Dragón, ambos poderes confluirían y volverían a la corriente principal.


  • El Caballero del Rey Dragón del Agua y la Banisher.


    Raguladia, el Rey Dragón del Agua y protector de la zona norte del planeta, fue uno de los 4 seres creados por el Dios Dragón Ceiphied antes de ser totalmente destruido tras la batalla en la que selló a Shabranigudú.

    Cuando una de las 7 partes de Shabranigudú resucitó, Raguladia fue el encargado de enfrentarse a él, pero en vez de esto acabó luchando contra Gaav, el Dragón del Caos, a través del cual Shabranigudú canalizaba su poder. Además, los otros 4 sub-lords compañeros de Gaav crearon una barrera sellando el continente donde se celebraba la batalla del exterior, imposibilitando a Raguladia el obtener todo su poder, ya que los 4 reyes dragón comparten una fuente de poder, el Dios Dragón Ceiphied.

    Debilitado, Raguladia murió, no sin antes sellar a Gaav en el cuerpo de un humano, esperando que reencarnación tras reencarnación se debilitase su lado malvado, lo que causó los sucesos contados en las novelas, el manga y el anime.

    Entonces, en algún lugar surgió la leyenda o profecía de que un humano imbuido con el poder del Rey Dragón del Agua, y armado con la espada sagrada, la Banisher, llegaría a la Tierra.


    Este ser ha resultado ser Lyos, un chico de la aldea de Ve Shee que encontró por casualidad la Banisher, y demostró ser merecedor de su poder. Con ella Lyos puede invocar el poder que duerme en su interior, y descargar poderosos golpes, destructivos rayos, y poner bajo su mando el agua, pudiendo detener riadas sin esfuerzo.


    La Banisher, al contrario de las otras armas creadas para invocar el poder de los dioses, parece ser un ítem que permite al Caballero del Rey Dragón del Agua conectar con su poder y poder utilizarlo a voluntad.

    Una prueba que demuestra su origen es el hecho de que sólo Lyos puede manejarla, ya que en caso de que otra persona quiera usarla, la Espada al principio se vuelve muy pesada, y al final cede, pero su hoja decrece muchísimo, haciéndola inservible.


    La Banisher es muy poderosa y su filo increiblemente fuerte. Su hoja varía de forma y tamaño dependiendo de si está en reposo o Lyos está usando su poder. Su empuñadura termina en una garra de dragón que parece sostener una esfera entre sus dedos. Cuando Lyos va a usar una gran cantidad de fuerza la espada brilla intensamente, la garra se abre y el orbe desaparece en un estallido de luz. Cuando la espada pierde la hoja porque Lyos la suelte, cuando éste la coge parece volverse a a formar absorbiendo agua o humedad circundante, hasta crear la afilada hoja de nuevo.



  • El Aliento del Dragón.


    Otro de los 4 dioses creados por Ceiphied después de dividir a Shabranigudú en 7 partes, fue Varluwin, el Rey Dragón del Cielo el cual parece (aunque no es seguro) que luchó contra los mazoku en una Guerra de la Resurrección ocurrida fuera del continente sellado, aunque él sigue vivo. Su poder suele ser llamado el "Aliento del Dragón". (Puedes ver el diseño de Rui Araizumi para este dios aquí)

    Gracias a las explicaciones que él mismo le dio a Lina, sabemos algo más de cómo funciona el poder de los dioses. Este poder fluye por el mundo como una gran fuerza, una corriente que no puede ser alterada. Para poder usar las fuerzas divinas se ha de entrar en sincronía con esa corriente y fluir con ella, no tratar de modificarla. Consiste más en sentir la corriente del mundo que en concentrarse en los propios sentimientos.



    El problema con el poder de los dioses es que, aunque se use mediante instrumentos mágicos, es demasiado para el ser humano, y cada vez que lo usa consume gran parte de su energía. El uso continuo puede acarrear la muerte en poco tiempo. Sólo si el ser humano consigue que el dios le conceda el uso de su poder puede utilizarlo sin tal consecuencia, pero no debe perder el control del poder o acabaría destruyéndose instantáneamente. Cuando el dios otorga su poder a un ser vivo, la marca de dicho dios aparece en alguna parte del cuerpo del ser.





    Aparentemente, los habitantes de la zona de la Aldea de los Herreros descubrieron la existencia del Rey Dragón del Cielo, y crearon una técnica por la cual creaban instrumentos musicales capaces de canalizar el poder de dicho dios y, pese a que todos tenían formas muy diferentes, todos servían para lo mismo. El más conocido es el Koto de Fanan, que usó para enfrentarse a Riksfalto. Otros elementos incluyen una esfera con propiedades curativas (derecha), y una especie de lanza capaz de unas descargas energéticas inconmensurables (izquierda).




    Según cuenta la historia, los habitantes de la zona se sintieron muy orgullosos y se vanagloriaron de poder vencer a los mazokus con su nuevo poder. Pero el poder de un dios no es facilmente manejable, y acabó por consumirlos por completo. De modo que la gran masacre de la zona no fue debido a la gran guerra, sino a su propio orgullo.









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