¿Estás ahí, Rey Dragón?
Título Español: ¡¿El Rey Dragón del Viento ha Aparecido?!
Lina se acercaba a toda velocidad hacia la Torre del Viento, aunque de cerca es tan caótica que era imposible apreciar la forma de torre que se veía desde la lejanía. Entonces Lina vio una silueta oscura de un dragón, pero en ese momento el envoltorio que la llevó hasta allí desapareció, dejándola flotando en el aire. En ese momento, en el templo, Gourry pareció sentir algo, y se preocupó por Lina, aunque entonces los mazokus entraron al edificio, y Gourry cogió una espada que estaba junto a los demás instrumentos del Poder de Dios, y que al parecer le permitía vencer a los mazokus.
Lina se recuperaba de la inpresión cuando vio un ser que se asombraba de ver a un humano, ya que hacía siglos que ninguno llegaba a la Torre. Lina se encontraba ante un ser que inmenso que tenía de sombrero el tejado de una cabaña y mordía en lo que parecía su boca, una palmera entera. Lina lo reconoció como el Rey Dragón del Viento, aunque admitió que no era como esperaba, a lo que Varluwin explicó que su imagen y su voz no eran más que una falsa apariencia en la mente de Lina, por lo que Lina comprendió que los dioses también eran seres más espirituales que físicos. El Dios le preguntó que deseaba de él, y Lina le respondió que quería su poder para luchar contra los Mazokus.
Mientras, en la aldea, una chica estaba siendo atacada por unos Mazoku, pero Gourry y Ameria, con la ayuda de Shizuri, se encargaron de ellos. De nuevo en la Torre del Viento, Lina le explicó a Varluwin que necesitaba su poder para sobrevivir, pero éste le respondió que no es algo que le importe, que la muerte era algo normal en el ciclo de los seres vivos, y que no había diferencia entre morir o ser asesinado. Lina le respondió que si había diferencia, ya que el destino debía ser decidido por cada persona, pero Varluwin seguía sin comprenderlo. Lina comenzó a entender la forma de pensar del dios, y como todo y todos eran parte de la gran corriente del destino, pero no podía aceptarlo.
Lina le explica que ella que había probado la fuerza de los dioses, los espíritus y los mazokus podía decir perfectamente que por ser los humanos seres tan insignificabtes, debían disfrutar más de la vida, y que nadie podía decir "con esto basta" y dejarse morir, ella no podía renunciar a seguir viviendo. Varluwin seguía sin poder entenderlo, pero al menos ha quedado intrigado por las palabras de Lina.
Mientras, Nanashi se encontraba frente a frente con Riksfalto, y el mazoku le dijo a Lyos que estaba deseando enfrentarse a él de nuevo. Lyos le dijo que no sería como la última vez, y Riksfalto invoca su espada, pero Nanashi le detuvo y decidió que sería él quien luchase, ya que Lyos aún no estaba preparado. Mientras, en la Torre del Viento, Varluwin accedió a prestarle su poder a Lina, pero le dijo que existían una serie de técnicas que debía conocer para poder usarlo, así que le pondría a prueba.
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